Como si tuvieran su propio lenguaje encriptado y oculto. Descubren una peligrosa banda que enseñaba a cometer delitos sexuales y cómo evadir a las autoridades.
El control de las redes sociales está desbordado. En Telegram operaba una banda delicuencial que enseñaba a hacer faltas de tipo sexual y cómo evadir a las autoridades. Usaban su propio lenguaje que los hacía casi imposibles de encontrar.